saber ser cuidador

Comprender el envejecimiento | Saber Ser Cuidador | Savoir Être Aidant

comprender el envejecimiento

Envejecimiento y Saber Ser Cuidador, la Formación dedicada a las personas cuidadoras de personas mayores.

Saber Ser Cuidador, es un proyecto Francés llamado Savoir Être Aidant en el que participan Psiquiatras, Neurólogos y Psicólogos expertos en las personas mayores.

Explicamos el envejecimiento gracias a Saber Ser cuidador que es una formación gratuita y abierta a todos, cuyo objetivo es permitir al cuidador de personas mayores aprender y mejorar su papel. Es por esto que Savoir Être Aidant propone, paralelamente a los vídeos, formaciones y talleres presenciales que empezaron en Octubre de 2017 y que continúan y se imparten en la zona Seine-Amont (Ivry-sur-Seine, Vitry-sur-Seine, Choisy-le-Roi), muy cerca de París.

Sylvie Pariel | Geriatra del Hospital ‘Charles Foix de París’ y Claudie Kulak | Fundadora de la Asociación ‘La Compagnie des Aidants’.

Transcripción del diálogo: 

¿Qué es el Envejecimiento?

Envejecer es ¿cómo?, ¿qué es? ¿cuándo somos mayores? Cuando trabajamos en geriatría, una persona mayor para nosotros, es a partir de los 85 años. Es verdad que en ambulatorios, cuando vemos gente a veces personas bastante jóvenes, son 78 años la media de edad.

Pero hasta los 70 años, y para muchas personas hasta los 75 años, pensamos que somos jóvenes. 

Qué representa exactamente para un geriatra? Pues Efectivamente, es el envejecimiento de los órganos también. Con el envejecimiento de los órganos, la persona llega a hacer muchas menos cosas respecto a lo que podía hacer antes.

Esto puede ser complicado para la pareja cuando el prójimo envejece, a una enfermedad neurodegenerativa, o de repente pasa a ser muy dependiente. En este momento, vemos las dificultades que padece la pareja, que además no se identifica como cuidador. O, sino, la pareja puede llegar a ser tranquilamente un cuidador porque deberá acompañarle en esta pérdida de autonomía o hacer todo en su lugar. En cualquier caso, realizar las tareas de la vida diaria que su prójimo ya no puede hacer por si mismo. Lo importante, es que hay mucho signos complejos, hay muchas enfermedades crónicas.

En las personas mayores, a menudo tienen varias enfermedades crónicas al mismo tiempo. Es verdad, que cuando tenemos una enfermedad crónica, no se ve. Podemos tener hipertensión arterial, diabetes, etc. También cuando tenemos una catarata o un glaucoma, la familia no lo ve.

Tenemos una pérdida de autonomía, porque tenemos problemas para caminar, porque vamos con menos seguridad, tenemos problemas de osteroporosis, por lo tanto tenemos dolores, pero esto no se ve claro.

La familia aún teniéndole delante, no lo ve. Así pues esto también supone una dificultad para la familia de poder observar, eso que realmente no ve la persona por ejemplo si tiene problemas de visión sus pérdidas de autonomía y que se acumulan y terminan conformando síndromes geriátricos.

Por ejemplo, como las frustraciones debidas a no llegar a caminar como nos gustaría.

Tenemos problemas de sensibilidad superficial, profunda; por ejemplo, nos hemos roto el fémur porque hemos caído.

Tenemos miedo de volver a caer, así que tenemos estrés, probablemente un estrés post-traumático, y es que es muy frecuente en las personas durante la etapa de envejecimiento avanzado.

Y es que esto es un síndrome geriátrico, porque es un conjunto de síntomas que coexisten y que en realidad causan problemáticas enormes y los cuidadores finalmente no se hacen cargo de ello. Francamente es importante acudir a la consulta de un especialista particularmente.

Y antes de hablar de Alzheimer, quería hablar de lo físico en la personas mayores, lo físico y lo sensorial.

Por lo sensorial no solemos interesarnos mucho. De entrada lo físico, las caídas en particular; cuando las caídas son sin gravedad tenemos mucho miedo de las personas mayores que vienen a vernos a nuestro hospital de Prevención de caídas, y enfermedades de equilibrio.

Y es que tenemos muy pocos cuidadores familiares o cuidadores profesionales que tengan la predisposición de llevar al médico a las personas que cuidan, porque se dicen: “es normal que se cayera allí, no pasa nada, no se hizo daño la última vez”. Así que no es importante. 

Y para lo sensorial, entonces esto es aun menos importante. Las personas esperan mucho tiempo también antes de operarse.

Es verdad que a menudo en las familias, no queremos ver la realidad. Está claro que no es divertido aceptar que tu padre tiene una disminución y que no podrá continuar haciendo lo que hacía contigo previamente, que pierda un poco la cabeza, que no llegue a llenar esos papeles y todo lo relacionado con ello. Y de repente nuestras vidas son realmente complicadas, tenemos que buscarnos la vida, con los niños… y nos decimos: “ah, esto no puede continuar así. Voy a explotar, en algún momento fallará que me haga yo cargo de todo.” Y todo va alrededor del día a día, de nuestro prójimo frágil.

Sería interesante que podamos dar signos suficiente precoces o precursores. Igualmente por ejemplo a nivel físico, los que puedan existir. Y es que todo esto vamos a explicarlo en este curso MOOC.

Por ejemplo, haremos referencia a la  atención que debemos prestar a nuestros padres porque existen signos, existe el riesgo de caída, y hace falta insistir también y saber cómo.

Un buen ejemplo es cuando hay un problema de peso. Porque si tu ya lo ves, ves que tu padre no come es fácil identificarlo preguntándote: ¿Ha perdido el apetito? ¿Tiene problemas de masticación? ¿Tiene problemas de reconocimiento de los alimentos, ya no tiene papilas gustativas?

Así pues, esto es ya una herramienta sagrada de verificación. No queremos ver a nuestros padres envejecer. Perder la autonomía, es muy complicado abrir los ojos.

Así pues por ejemplo, les digo siempre: pero ¿os mira?, ¿os comprende?, ¿os entiende bien?, ¿llega a desplazarse sólo?, ¿continua preparándose su comida?. Estas pequeñas cosas, pueden ayudarnos a observar a la persona antes que sea demasiado tarde.

Y ayudar a los cuidadores a intervenir para que enseguida puedan ver todas estos pequeños elementos que permitirán decidir el diagnóstico.

Es verdad que tenemos técnicas objetivas de evaluación, podemos hacer audiometrías, gráficos posturales, evaluar el oído, la visión… para las caídas tenemos tablas… Tenemos muchísimos recursos, pero en el domicilio, efectivamente, no pediremos que seas profesional ya que uno se lo dice a sí mismo que no es cuestión de transformar un cuidador, en un cuidador familiar, en un profesional santario experto.

Pero por el contrario, es realmente importante saber identificar ¿qué pasa? Es estar atento efectivamente como tu decías a los pequeños signos. Por ejemplo: ¿mi padre está ahora como solía estar siempre antes?

Sí, pero ¿está realmente esto ligado a un proceso normal o es patológico? Se trata de hacer una prevención para evitar que aparezcan síntomas y que después se desarrolle un síndrome geriátrico como las caídas. Y una caída repetidamente en las personas mayores, no es solamente mecánica, quiere decir que hay otros signos médicos y claramente hay que informar de ello.

Pero si pensamos en la prevención, por ejemplo, mi padre o mi madre camina bien como antes, pero me da la impresión que tenga pequeños problemas de equilibrio? ¿O quizás se ahogue mucho más que antes?¿Porque no juega a cartas de la misma manera o al domino? Puede ser que no quiera.

Porque tu padre o tu madre o los dos no te lo quieren decir. No te lo quieren decir porque no son cosas que suelan decirse, son gente muy discreta, personas mayores que no quieren quejarse.

No están habituados a quejarse y aún menos a sus hijos, ya que ellos están para proteger a sus hijos en realidad.

Sylvie, podrías aclararme porque yo misma en relación a los problemas de memoria en el envejecimiento, puede ser que llegue a olvidarme quizás de alguna cosa de la lista de la compra, pero…

Me gustaría tranquilizarse en seguida no obstante Claudie. No hay problema normalmente.

Luego, esto no es debido necesariamente a que tengamos un inicio insidioso de la Enfermedad de Alzheimer. Lo que es interesante en tu problemática, es el hecho de decir:¿qué puedo hacer si tengo un padre, una madre un tío o una tía que tiene problemas de memoria, ¿qué puedo hacer? ¿tendría que saber donde tengo que llevarlo? ¿El médico de cabecera me responderá? ¿O tengo que pedir un volante para otro médico? O tengo que pensar que es algo relacionado con el envejecimiento porque es una persona mayor?

Entonces, efectivamente, hay olvidos benignos en la persona mayor durante el envejecimiento, así que no se deben tener muy en cuenta. A partir del momento en que remarcas una cosa que realmente descoloca por ser demasiado frecuente. Entonces sí cabe preocuparnos, pero tenemos que ver que hay detrás de eso

¿Puede ser que esta persona esté deprimida? Porque los problemas de memoria son un signo característico de la depresión y es muy frecuente durante el envejecimiento.

En alguien que tiende a caer, que está deprimido o que se queja de su propia memoria (quejas subjetivos) o quien tiene olvidos que no parecen justamente inofensivos en el envejecimiento.

Es muy importante consultarlo para ver si es algo grave y si se enmarca en una enfermedad crónica

Como la enfermedad de Alzheimer o si es finalmente propio del envejecimiento normal – no patológico -.

También existen manifestaciones intermediarias, manifestaciones que son problemas de memoria aislados, enfermedades de praxias aisladas o de funciones ejecutivas. Por ejemplo cuando nos cuesta planificar, hacer dos cosas a la vez, pasar de una cosa a otra a nivel de de las actividades de la vida diaria.

En este momento, estos problemas de memoria pueden ser aislados y se da en pacientes ante los que debemos dar importancia porque pueden desarrollar muy fácilmente una enfermedad de memoria.

© sandrapamies Psicóloga y Gerontóloga Social.
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